En el socialismo de tipo soviético se soslayaba la ley del valor formulada por Marx –y que explica que el valor de los productos se determina en el mercado– con el argumento de que el sistema de planificación tenía en cuenta, en sí mismo, esa ley objetiva. Se demandaba que las empresas ahorraran tiempo y materiales para reducir los costos por unidad producida, elevar la productividad del trabajo y aumentar los beneficios de los fondos invertidos, para que así los precios reflejaran el valor.
sábado, 20 de julio de 2013
Planificación y socialismo de mercado
TEODORO SANTANA
En el socialismo de tipo soviético se soslayaba la ley del valor formulada por Marx –y que explica que el valor de los productos se determina en el mercado– con el argumento de que el sistema de planificación tenía en cuenta, en sí mismo, esa ley objetiva. Se demandaba que las empresas ahorraran tiempo y materiales para reducir los costos por unidad producida, elevar la productividad del trabajo y aumentar los beneficios de los fondos invertidos, para que así los precios reflejaran el valor.
En el socialismo de tipo soviético se soslayaba la ley del valor formulada por Marx –y que explica que el valor de los productos se determina en el mercado– con el argumento de que el sistema de planificación tenía en cuenta, en sí mismo, esa ley objetiva. Se demandaba que las empresas ahorraran tiempo y materiales para reducir los costos por unidad producida, elevar la productividad del trabajo y aumentar los beneficios de los fondos invertidos, para que así los precios reflejaran el valor.
sábado, 13 de julio de 2013
El Colectivo AKI saluda la ruptura del Partido Comunista de Canarias con el PCE
El Colectivo AKI saluda la ruptura de la dirección y el conjunto del Partido Comunista de Canarias (PCC) con la línea reformista socialdemócrata del Partido Comunista de España (PCE) y su separación orgánica del centralismo burocrático de corte colonialista e imperialista.
Suscribimos especialmente el comunicado del PCC cuando señala que "lo que no se puede hacer es estar más pendiente de los procesos electorales, de la rentabilización electoral de la actual situación económica, por parte de Izquierda Unida de la que forma parte el PCE, cuando ambas formaciones deberían volcarse en la lucha contra las políticas neoliberales que agreden a las y los trabajadores, construyendo alternativas desde abajo" y que "o se es una fuerza más del sistema que gestiona los recortes por imperativo legal, o se es una fuerza para la transformación social y política. O la una o la otra. Ambas son incompatibles".
Así mismo, llamamos a los camaradas del PCC a asumir su papel como partido continuador histórico de la organización de José Miguel Pérez, de Eduardo Suárez, de Guillermo Ascanio y de tantos y tantos heroicos comunistas canarios, y a desarrollar una estrategia propia de la Revolución Canaria en la que sea posible la unidad de los comunistas hacia la República Socialista Canaria.
Canarias, julio de 2013
lunes, 1 de julio de 2013
Marxismo y reformismo
V.I. LENIN
A diferencia de los anarquistas, los marxistas admiten la lucha por las reformas, es decir, por mejoras de la situación de los trabajadores que no lesionan el poder, dejándolo como estaba, en manos de la clase dominante. Pero, a la vez, los marxistas combaten con la mayor energía a los reformistas, los cuales circunscriben directa o indirectamente los anhelos y la actividad de la clase obrera a las reformas. El reformismo es una manera que la burguesía tiene de engañar a los obreros, que seguirán siendo esclavos asalariados, pese a algunas mejoras aisladas, mientras subsista el dominio del capital.
sábado, 22 de junio de 2013
Mercado y valor
TEODORO SANTANA
En mi anterior artículo Socialismo, mercado y capital decía textualmente que “tal y como explicaba Marx cuando expuso la ley del valor, el valor de las mercancías se determina en el mercado”. Esto puede generar dudas de que si, al contrario de lo que afirmo, no es más cierto que el valor de las mercancías se determina por el tiempo de trabajo socialmente necesario para su producción, en el sentido de que el mercado, a lo sumo, haría oscilar su precio, pero no determinaría su valor, puesto que éste viene dado de antemano, y que en el mercado no se crea un valor nuevo, ya que la venta de una mercancía por un precio superior a su valor simplemente supone que ese dinero cambia de manos.
sábado, 15 de junio de 2013
El derecho de las naciones a la autodeterminación
V.I. LENIN
El apartado 9 del programa de los marxistas de Rusia, que trata del derecho de las naciones a la autodeterminación, ha provocado estos últimos tiempos (como ya hemos indicado en Prosveschenie) toda una campaña de los oportunistas. Tanto el liquidacionista ruso Semkovski, en el periódico petersburgués de los liquidadores, como el bundista Libman y el socialnacionalista ucranio Yurkévich en sus órganos de prensa, han arremetido contra dicho apartado, tratándolo en un tono de máximo desprecio. No cabe duda de que esta "invasión de las doce tribus" del oportunismo, dirigida contra nuestro programa marxista, guarda estrecha relación con las actuales vacilaciones nacionalistas en general. Por ello nos parece oportuno examinar detenidamente esta cuestión. Observemos tan sólo que ninguno de los oportunistas arriba citados ha aducido ni un solo argumento propio: todos se han limitado a repetir lo dicho por Rosa Luxemburgo en su largo artículo polaco de 1908-1909: La cuestión nacional y la autonomía. Los "originales" argumentos de esta autora serán los que tendremos en presentes con más frecuencia en nuestra exposición.
domingo, 9 de junio de 2013
Socialismo, mercado y capital
TEODORO SANTANA
El mercado, satanizado por unos y divinizado por otros, es un mecanismo social que se da, en mayor o menor medida, en todas las sociedades. Aquellas economías en que se produce principalmente para el mercado, se denominan economías mercantiles. El prototipo de economía no mercantil es el feudalismo primitivo. En el capitalismo se desarrolla el mercado a escala universal y a todos los niveles, convirtiéndose en la economía mercantil por excelencia.
Tal y como explicaba Marx cuando expuso la ley del valor, el valor de las mercancías se determina en el mercado. Y esto, que es verdad en el capitalismo, lo será también en el socialismo. Al igual que sería absurdo desechar la división social del trabajo (y que todos tuviéramos que hacer de todo: plantar nuestra comida, cosechar algodón, tejer nuestra propia ropa, etcétera), es absurdo desechar el mercado.
El mercado, satanizado por unos y divinizado por otros, es un mecanismo social que se da, en mayor o menor medida, en todas las sociedades. Aquellas economías en que se produce principalmente para el mercado, se denominan economías mercantiles. El prototipo de economía no mercantil es el feudalismo primitivo. En el capitalismo se desarrolla el mercado a escala universal y a todos los niveles, convirtiéndose en la economía mercantil por excelencia.
Tal y como explicaba Marx cuando expuso la ley del valor, el valor de las mercancías se determina en el mercado. Y esto, que es verdad en el capitalismo, lo será también en el socialismo. Al igual que sería absurdo desechar la división social del trabajo (y que todos tuviéramos que hacer de todo: plantar nuestra comida, cosechar algodón, tejer nuestra propia ropa, etcétera), es absurdo desechar el mercado.
domingo, 2 de junio de 2013
El programa militar de la revolución proletaria
V. I. LENIN
En Holanda, Escandinavia y Suiza, entre los socialdemócratas revolucionarios, que luchan contra esa mentira socialchovinista de la "defensa de la patria" en la actual guerra imperialista, suenan voces en favor de la sustitución del antiguo punto del programa minimo socialdemócrata: "milicia" o "armamento del pueblo", por uno nuevo: "desarme". Jugend-Internationale ha abierto una discusión sobre este problema, y en su número 3 ha publicado un editorial en favor del desarme. En las últimas tesis de R. Grimm [1] encontramos también, por desgracia, concesiones a la idea del "desarme". Se ha abierto una discusión en las revistas Neues Leben [2] y Vorbote [El Precursor]. Examinemos la posición de los defensores del desarme.
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